dissabte, 18 de desembre del 2010

Mesa redonda sobre la exhortación apostólica «Verbum Domini»


Editorial San Pablo, Librería Paulinas y Escuela de Animación Bíblica
invitan a la presentación de la Exhortación Apostólica Post-sinodal
«Verbum Domini» (La Palabra del Señor), de Benedicto XVI

con la participación de:

Dr. Salvador Pié-Ninot, Catedrático de la Facultat de Teologia de Catalunya y de la Gregoriana de Roma, experto del Sínodo sobre la Palabra (2008)

Lic. Javier Velasco Arias, Profesor de Biblia del ISCREB y el CEP

Dra. Mar Galceran, Directora Pedagógica del ISCREB

presenta y modera:
Quique Fernández, Coordinador de la Escuela de Animación Bíblica

Día y Hora: Martes 11 de enero de 2011, a las 20 h.
Lugar: Librería Paulinas. Rda. Sant Pere 19 Barcelona 
Tel.: 933 011 488 

dilluns, 15 de novembre del 2010

La Palabra del Señor permanece para siempre

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Sínodo Obispos, octubre 2008
«La Palabra del Señor permanece para siempre» (1Pe 1,25). Con estas palabras comienza la reciente exhortación apostólica postsinodal sobre la «Palabra de Dios en la vida y en la misión de la Iglesia» Verbum Domini. El documento papal responde y recoge las conclusiones del último Sínodo ordinario de los Obispos, celebrado en el Vaticano del 5 al 26 de octubre de 2008. Tanto el Sínodo como este documento señalan la necesidad de que sea reconocida en toda la comunidad cristiana la importancia y centralidad de la Palabra de Dios, y quiere mantenerse en la línea que marcó principalmente la Constitución Dei Verbum, del concilio Vaticano II, subrayando que «la comunidad eclesial crece también hoy en la escucha, en la celebración y en el estudio de la Palabra de Dios» (n. 3).

En la primera parte del documento se presenta a «Dios que habla», al Dios de la Biblia en diálogo amoroso con la humanidad. Una Palabra de Dios que tiene un rostro, Jesucristo, el Verbo encarnado, que se ha manifestado prioritariamente en la vida de Jesús de Nazaret. Y, al mismo tiempo, es proclamación de la Buena Noticia de Dios, proclamada por Jesús y puesto después por escrito por sus primeros seguidores. Esta proclamación forma parte de la revelación divina, de forma que «La Sagrada Escritura, el Antiguo y el Nuevo Testamento, es la Palabra de Dios atestiguada y divinamente inspirada» (n. 7). Una Palabra que «se expresa con palabras humanas gracias a la obra del Espíritu Santo», de manera que sin su ayuda «no podemos llegar a comprender la Escritura» (n. 15).

Como todo diálogo es una relación entre dos: la Palabra de Dios implica también una respuesta de la persona humana a su Palabra; una llamada a entrar en la Alianza con Dios (n. 22). La Palabra de Dios es, desde esta perspectiva, escucha de los interrogantes humanos, de sus inquietudes, problemas e ilusiones. «El Dios que habla nos enseña cómo podemos hablar con Él» (n. 24), en la Biblia encontramos el cómo. El pecado, el mal dificulta o puede imposibilitar este diálogo (n. 26). María, la madre de Jesús, es un ejemplo de diálogo y «familiaridad con la Palabra de Dios» (n. 28).

La Iglesia, señala la exhortación apostólica, es el lugar originario de la hermenéutica, de la interpretación de la Biblia (n. 29), aseverando que la Palabra de Dios es el alma de toda la Teología de la Iglesia (n. 31). Reivindica tanto el estudio crítico histórico (campo propio de la exégesis científica) como la necesidad de una hermenéutica actualizadora, de forma que los frutos de la Palabra de Dios lleguen a todo el pueblo cristiano (nn. 34-35). En la misma línea denuncia las lecturas fundamentalistas o literalistas de la Biblia (n. 44).

La segunda parte está dedicada a la Palabra de Dios en la Iglesia, cómo esta la acoge y por ella es transformada (n. 50). Recuerda que la liturgia es el lugar privilegiado de esta Palabra (n. 52); más aún la Palabra de Dios tiene un valor sacramental: «es Cristo mismo quien está presente y se dirige a nosotros para ser recibido» (n. 56). Así mismo señala el papel de la homilía en las celebraciones litúrgicas y cómo debe ser preparada y explicada con esmero exquisito: «La homilía constituye una actualización del mensaje bíblico, de modo que se lleve a los fieles a descubrir la presencia y la eficacia de la Palabra de Dios en el hoy de la propia vida» (n. 59).

Recomienda «un particular esfuerzo pastoral para resaltar el puesto central de la Palabra de Dios», subrayando la necesidad de la «animación bíblica de toda la pastoral» (n. 73), de forma que toda la actividad pastoral esté imbuida de la Palabra de Dios. La catequesis, señala, debe estar enraizada en los textos bíblicos (n. 74). También insiste en «la exigencia de un acercamiento orante al texto sagrado como factor fundamental de la vida espiritual de todo creyente» (n. 86), recomendando la lectio divina o lectura orante de la Palabra.

El anuncio de la Palabra de Dios al mundo es el tema de la tercera parte del documento, recordando que la comunidad eclesial no sólo es destinataria de la Palabra de Dios, sino que ha de ser su anunciadora (n. 91); en ella reconoce su misión (n. 92), la necesidad de la construcción del Reino de Dios (n. 93). Ésta es una misión de la que somos responsables todos los bautizados (n. 94), recuerda la exhortación. La Palabra de Dios compromete en la construcción de un mundo más justo (nn. 99-101), en la cimentación de las diversas culturas con apertura a la transcendencia (n. 109).

Acaba la exhortación apostólica invitando a fundamentar toda la espiritualidad cristiana en «la Palabra de Dios anunciada, acogida, celebrada y meditada en la Iglesia» (n. 121), lo que ha de llevar a toda la Iglesia a una nueva evangelización, a partir de una nueva escucha de la Palabra de Dios (n. 122).

diumenge, 24 d’octubre del 2010

Digitalización de los testos de Qumrán

Cueva de Qumrán
Hace escasos días (el martes 19 de octubre) la «Autoridad de Antigüedades de Israel» comunicó a los medios de comunicación el proyecto de digitalizar, de forma conjunta con Google, la totalidad de documentos encontrados en las montañas de Qumrán...

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divendres, 24 de setembre del 2010

Memoria, Palabra, Escritura. La génesis viva del texto

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Del 6 al 8 de septiembre se celebraron en Valladolid, en el «Estudio Teológico Agustiniano», las XXII Jornadas de la «Asociación Bíblica Española» (ABE). El encuentro tuvo como elemento aglutinador tres grandes conferencias, bajo el título genérico de «Memoria, Palabra, Escritura. La génesis viva del texto».

La primera conferencia del profesor Samuel Byrskog (Universidad de Lund, Suecia) trató sobre «From Orality to Textuality: The Emergence of a New Form-Critical Paradigm» (De la oralidad a la textualidad: El surgimiento de un nuevo paradigma de la crítica de las formas). En su plática subrayó el cambio de paradigma al que estamos asistiendo en la forma de entender las tradiciones orales y su importancia. Señaló lo que él considera los tres componentes centrales de la historia oral: los testigos oculares, la tradición oral y la memoria. Después analizó el potencial de la Chreia (relato breve que se utiliza como ilustración o ejemplo) como una entidad de la crítica de la formas. Continuó con un ejemplo de esta forma literaria, a partir del texto de Mc 1,35-39. Acabó su intervención hablando de cómo es vivido el pasado en el presente, cómo las experiencias transmitidas oralmente, y después puestas por escrito, son reelaboradas buscando respuestas a las situaciones contemporáneas.

La segunda ponencia, del profesor Juan Chapa (Universidad de Navarra), versó sobre «La materialidad de la Palabra: manuscritos que hablan». El ponente, que utilizó un interesantísimo material gráfico, afirmó que los escritos del Nuevo Testamento nacieron con la intención más de transmitir que de conservarse. Para ilustrar su afirmación presentó diversos ejemplos, en diapositivas, de códices, en los que, según su parecer, quedaba suficientemente claro que no se escribieron con el propósito de sustituir las tradiciones orales. Subrayó la prioridad de la oralidad sobre la escritura, de forma que el texto tenía valor en cuanto era reconocido oralmente.

La última intervención corrió a cargo del profesor Horacio Simian-Yofre (Pontificio Instituto Bíblico), con el provocador título de «La esclerosis de la Palabra: la Escritura». Comenzó hablando de la relación entre Sagrada Escritura y canon, desde una postura crítica, afirmando la distinción que se debe hacer entre ambas realidades. Apostó por un estudio de los textos analizando la diacronía y la sincronía en un proceso dialéctico. Continuó examinando la relación entre la Escritura y la «sagrada biblioteca», aseverando que la palabra muere al ser escrita, aunque también reconoció que la escritura significa también la conservación de esta palabra. Aunque, afirmó: fijar un texto implica negar la visión calidoscópica de la palabra. Lanzó la pregunta: «¿lectura canónica o lectura intertextual?»; para afirmar rotundamente: «una verdadera lectura canónica ha de ser una lectura intertextual.» La última parte de su conferencia la dedicó a comentar «el “rigor mortis” a una lectura abierta de la Sagrada Escritura». Sostuvo que la interculturalidad exige diversas lecturas posibles de los textos, teniendo en cuenta que la Biblia cristiana se formó en un proceso constante de asimilaciones culturales. Acabó lanzando un atrevido interrogante: ¿Es posible un principio interpretativo multicultural?

Además de las tres grandes ponencias, rellenaron los actos de esta asamblea diversas actividades, algunas de las cuales ya tienen una solera dentro de estos eventos: las sesiones informativas, la asamblea de la asociación (donde se eligió, entre otros, al nuevo director de la ABE, Santiago Guijarro, y como subdirectora a Carmen Bernabé), una visita guiada al museo oriental de los agustinos, la cena homenaje a los asociados que han llegado a los 70 años de edad, una visita por la ciudad y, sobre todo los seminarios de estudio y de trabajo. Este año además de los tres ya clásicos, «Antiguo Testamento» (coordinado por Guadalupe Seijas), «Nuevo Testamento» (coord. por Rafael Aguirre Monasterio) y «San Pablo» (coord. por Federico Pastor), contamos con uno que inició su andadura el curso pasado, «Evangelios y Antiguo Testamento» (coord. por Luis Sánchez Navarro), y otro que se inauguraba en estas Jornadas: «Biblia y Pastoral» (coord. por Javier Velasco Arias).

Permitidme unas breves líneas sobre este último, en el que me tocó participar y coordinar. Nació a iniciativa del Consejo de la asociación, con la intención de dar respuesta a la inquietud cada vez más creciente en el pueblo creyente, del que también se ha hecho eco diversos documentes eclesiales, de que la Palabra de Dios se convierta en la «animación bíblica de toda la pastoral»; de forma que toda la vida de la comunidad eclesial esté informada por dicha Palabra. Y, lógicamente, que todo el trabajo de investigación y estudio que se está realizando alrededor de la Biblia, llegue en su justa medida a todo el pueblo creyente.

En este primer encuentro lo que hicimos es poner en común las diversas iniciativas e inquietudes de los diversos grupos y personas que participamos en el seminario. Contamos con suculentas intervenciones, la mayoría presentadas en el mismo seminario y otras enviadas por escrito de algunos que no podían asistir, con representación del trabajo que se está realizando en toda España, e incluso alguna de fuera de nuestras fronteras. La continuidad de este seminario y la integración de las diversas iniciativas particulares, junto con la posibilidad de compartir y hacer cosas en común es todo un reto.

dijous, 2 de setembre del 2010

XXII Jornadas de la Asociación Bíblica Española

Los días 6 al 8 de septiembre de 2010 se celebrará en Valladolid las Jornadas anuales de la «Asociación Bíblica Española», que se realizan cada año en una provincia española diferente.

Este año están centradas en el tema «Memoria, Palabra, Escritura. La génesis viva del texto»

Constará principalmente de tres ponencias: «From Orality to Textuality: The Emergence of a New Form-Critical Paradigm», por el prof. Samuel Byrskog (Universidad de Lund); «La materialidad de la Palabra: manuscritos que hablan», por el prof. Juan Chapa (Universidad de Navarra); y «La esclerosis de la Palabra: la Escritura», por el prof. Horacio Simian-Yofre (Pontificio Inst. Bíblico).

También los asistentes tendrán la oportunidad de participar en diversos seminarios, donde se trabaja diversos aspectos relacionados con el mundo de la Biblia.