divendres, 20 de febrer de 2009

La Bíblia: ¿un libro accesible para todos?

Ya comentábamos, en el artículo sobre el Sínodo de «la Palabra de Dios en la vida y en la misión de la Iglesia», cómo nuestro país está en la cola, con respecto a la mayoría de países occidentales, en la lectura y utilización de la Biblia para la oración, así como en cultura bíblica. Aunque la encuesta, realizada por la «Federación bíblica católica», constataba que los datos en la mayoría del resto de países no eran precisamente halagüeños.


Varias de las «proposiciones», que los participantes en el Sínodo han presentado al papa Benedicto XVI, se hacen eco de esta pobre realidad y buscan soluciones a la misma. Enumeraré algunos de los títulos de las «proposiciones», que nos proporcionan una idea de esta situación: «Palabra de Dios, matrimonio y familia»; «Palabra de Dios y pequeñas comunidades»; «Palabra de Dios y lectura orante»; «Catequesis y Sagrada Escritura»; «Formación bíblica de los cristianos»; «Animación bíblica y jóvenes»; etc.

Ya el concilio Vaticano II, en la constitución sobre la divina revelación Dei Verbum, recomendaba a todos los fieles la lectura asidua de la Escritura, recordando la máxima de san Jerónimo: «Desconocer la Escritura es desconocer a Cristo» (n. 25). Han transcurrido algo más de 43 años desde esta afirmación, pero aún no ha calado suficientemente en el pueblo fiel.

Este Sínodo ha subrayado, de una manera especial, la importancia de la lectura orante de la Palabra, sobre todo en comunidad. Y los asistentes, tanto obispos, como expertos y el resto de invitados al mismo, escucharon, con gozo, los primeros días del Sínodo, las experiencias sobre grupos bíblicos muy activos en diversos lugares del Planeta, de una forma más intensa en Latinoamérica y el Caribe, África y Asía; aunque no faltaron también algunos testimonios referidos a Estados Unidos y Europa. Estos datos fueron como un soplo de aire fresco del Espíritu. Parece que la situación va cambiando, aunque sea lentamente.

También en Barcelona, capital y provincia, así como en el resto de Catalunya, estamos experimentando este cambio. Constatamos el aumento de grupos bíblicos, de animación bíblica de la pastoral, de lectura orante de la Palabra, y un sinfín más de iniciativas en la línea de aproximación de la Biblia a todos y todas. Las personas que participamos de estos grupos nos sentimos interpelados por la Palabra de Dios, comprobamos que ésta es algo vivo, capaz de cambiar las personas y las comunidades, que responsabiliza socialmente...

Aprendemos a hacer oración con la Biblia, conscientes de que Dios nos habla a través de ella. Nuestra experiencia es que cuando alguien se encuentra, cara a cara, con la Palabra de Dios se entusiasma y experimenta su fuerza transformadora. Y compruebas, con admiración, que la aproximación a la Biblia no es algo exclusivo de los especialistas, si no que la gente sencilla, normal... es capaz de descubrir, de interpretar —incluso los textos aparentemente más difíciles— a partir de la vida y de la escucha orante de la Palabra.

La Biblia sí que es un libro accesible a todos y a todas. Nos lo hemos de creer, de comprobar, de proclamar y, sobre todo, de practicar.




Javier Velasco Arias està llicenciat en Teologia per la Facultat de Teologia de Catalunya i actualment està preparant el seu doctorat. Especialitzat en la Bíblia, és professor al Centre d'Estudis Pastorals de les diòcesis catalanes i a l'Institut Superior de Ciències Religioses de Barcelona. És autor de diverses publicacions sobre temes bíblics.