dijous, 10 de desembre de 2009

Pesebre y Evangelios

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El «pesebre» o «belén» es una tradición popular muy enraizada en Cataluña, aunque no sólo aquí; descubrimos la costumbre del belén navideño por todo el mundo. Podemos encontrar pesebres en muchos países europeos, África, Latinoamérica, Estados Unidos, etc.

Su origen histórico se remonta al siglo XIII. En la Navidad de 1223, Francisco de Asís, en una ermita de Greccio, un pequeño pueblo situado entre Roma y Asís, organizó el primer belén viviente de la historia; incluso consiguió que se celebrase la Eucaristía en el lugar, ante la primera representación viva del Nacimiento de Jesús. La tradición se conservó desde aquel momento y el paso a belenes con figuras fijas no tardó en llegar. La costumbre de pesebres vivientes goza también de una larga historia en nuestras tierras: «El Pessebre Vivent» de Corbera de Llobregat; el «Pessebre» de Bàscara; el de les Torres de Fals; el «Belén de los oficios olvidados» en Sant Guim de la Plana; etc.

Aunque, lógicamente, su inspiración y fundamento son bíblicos, concretamente de los Evangelios. Está cimentada en los datos que nos proporcionan prioritariamente los evangelios canónicos, concretamente los de Mateo y Lucas. Ambos conservan los llamados «relatos de la infancia», aunque con acentos distintos.

En el evangelio de Mateo descubrimos la escena de María con el niño; la de los magos o sabios de Oriente guiados por una estrella hasta Belén, el lugar donde ha nacido Jesús, para adorarlo; la figura de Herodes, la matanza de los inocentes y la huida a Egipto (cf. Mt 2,1-23).

Por su parte Lucas sitúa también la escena del nacimiento en Belén, en un establo, donde María, junto con José, ponen al niño en un pesebre (un comedero de animales), «porque no encontraron lugar donde hospedarse»; el anuncio del acontecimiento, por parte de un ángel, a unos pastores que dormían al raso, indicándoles que es una «buena noticia», una gran alegría para todo el pueblo (cf. Lc 2,1-20).

Lo fundamental de nuestros pesebres –igual que en el de Francisco de Asís– está tomado prestado de estos dos relatos. Aunque la tradición popular ha añadido otros elementos, algunos de ellos proporcionados por algunos evangelios apócrifos piadosos, como la tradición del buey y el asno (o la mula). Como seguramente no son tan conocidos como los evangelios canónicos, los citaré literalmente (indudablemente no debemos dejar de leer y meditar las narraciones de Mateo y Lucas):

El tercer día después del nacimiento del Señor, María salió de la gruta, y entró en un establo, y depositó al niño en el pesebre, y el buey y el asno lo adoraron. Entonces se cumplió lo que había anunciado el profeta Isaías: El buey ha conocido a su dueño y el asno el pesebre de su señor.
Y estos mismos animales, que tenían al niño entre ellos, lo adoraban sin cesar. Entonces se cumplió lo que se dijo por boca del profeta Habacuc: Te manifestarás entre dos animales. Y José y María permanecieron en este sitio con el niño durante tres días.

(EvPsMt XIV,1-2)

Y había en la cueva un buey, un caballo, un asno y una oveja, y junto al pesebre yacía una gata con sus crías; y también había palomas sobre ellos, y cada animal tenía su compañero, un macho o una hembra.
Aconteció, pues, que El nació en medio de los animales, porque vino para liberarlos también a ellos de sus sufrimientos. El vino a liberar a los hombres de su ignorancia y egoísmo, y a manifestarles que son hijos e hijas de Dios.
(EvXII 4,4-5)

El primer texto del Evangelio del PseudoMateo justifica la presencia del buey y el asno a partir de dos citas proféticas: Is 1,3 y Hab (LXX) 3,2; y la presencia de animales se multiplica en la cita del Evangelio de los Doce.

La tradición del pesebre hunde sus raíces más profundas en los datos bíblicos, adornado con alguna otras tradiciones menores de la piedad popular. El pesebre nos habla del verdadero sentido de la Navidad, es una catequesis iconográfica, forma parte de nuestra cultura... Os invito a mantener la buena costumbre de poner el belén en nuestras casas, en nuestros centros sociales, en...

El pesebre nos recuerda que Jesús es «Dios con nosotros»; es presencia amorosa en medio de nuestras vidas, nuestras familias, nuestras comunidades, nuestro mundo.
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Javier Velasco Arias

dijous, 3 de desembre de 2009

Una propuesta muy interesante

Este curso celebramos la décima edición del Premio de Ensayo de Cultura Bíblica y aporta diversas novedades con respecto a ediciones anteriores.

El primer cambio afecta al nombre del evento. Deja de llamarse «Concurso bíblico» para denominarse «Premio Edith Stein», con el subtitulo «de Ensayo de Cultura Bíblica». La palabra «premio» define mucho mejor el sentido de este evento que «concurso» con posibles connotaciones de competición. Queremos premiar, mejor, el esfuerzo de hacer una lectura actual de los textos de la Biblia. Además lo hemos «bautizado» con el nombre de una persona: «Premio Edith Stein».

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dimecres, 18 de novembre de 2009

II Semana Bíblica: «María, atenta a la Palabra»


Éste es el segundo año que se organiza en Barcelona una semana bíblica. El año pasado fue sobre san Pablo, aprovechando la celebración del «Año Paulino». En esta ocasión es sobre María, la madre de Jesús, bajo el título «María, atenta a la Palabra». Ella, nos dice el evangelista Lucas, la «guardaba y meditaba en su corazón» (Lc 2,19.51).

En esta ocasión tendremos la oportunidad de disfrutar, durante varios días, de conferencias, un concierto musical, plegaria, dinámicas para jóvenes y también para niños y niñas... Todo un elenco de actividades para saborear la Palabra de Dios, y con la posibilidad de participar en actos de gran categoría intelectual, de profundad teológica; pero también de momentos de oración y, como no, también lúdicos.

La entrada es libre. ¡Estáis todas y todos invitados!


dijous, 12 de novembre de 2009

El ser humano en la Creación


Los dos textos bíblicos principales que mencionan al hombre y a la mujer en relación a la Creación de Dios son Gn 1,2-4a y Gn 2,4b-25, los dos relatos del primer libro de la Biblia hebrea y cristiana.

La Creación es contemplada como el inicio de un diálogo amoroso entre Dios y el ser humano. En ambas narraciones la persona humana es mostrada como el centro del acto creador. El hombre y la mujer son presentados como seres capaces de escuchar y responder a Dios.

La imagen que nos proporcionará la Biblia sobre la creación es la de un Dios que ha hecho todas las cosas con bondad. De manera que todo lo que haga referencia a la creación, al origen, participará de esa bondad original: «Y vio Dios que era bueno». Esta expresión se repetirá letánicamente después de cada acto creacional. El mal, la violencia, la muerte no están en el inicio de la obra creadora; serán la consecuencia de apartarse de ese plan original de Dios.

En el centro de la creación está el ser humano. En ambos relatos el hombre y la mujer son los principales destinatarios de toda la obra de la creación. En las cosmogonías mesopotámicas, contemporáneas de los relatos bíblicos, el ser humano es presentado como emanación de Dios o parte de la deidad, pero aún así esclavo de los dioses. En cambio, en las narraciones del Génesis la persona humana es mostrada como la más sublime criatura, imagen del propio Dios (no emanación o parte de un dios), en el sentido de que puede participar de una relación dialogal con Él, y es invitada a ser «rey» de la creación, responsable de ella.

El hombre y la mujer son vistos como complementarios, iguales en dignidad teológica (ambos son imagen de Dios: primer texto [Gn 1,27]) y antropológica (de la misma carne y de los mismos huesos: segunda narración [Gn 2,23]); creados para ser fecundos, para multiplicarse (Gn 1,28) y como ayuda mutua, como apertura del uno al otro (Gn 2,18.24). Es una visión muy optimista de las relaciones entre el hombre y la mujer. Pertenece a la bondad de la Creación. El ser humano, la relación entre los sexos se convierte en una manifestación de la imagen de Dios. La igual dignidad y la doble misión, la procreación, pero también la ayuda mutua, el tenerse el uno al otro, nos proporcionan una visión «revolucionaria» para el momento y, al mismo tiempo, muy actual.

El Dios de la Creación que nos muestra la Biblia hebrea es un Dios próximo, es Alguien en diálogo con la persona humana. Quiere el bien del ser humano: es su mayor empeño. Se hace presente, desde el principio, desde el inicio de los tiempos, desde la Creación, en la historia de la humanidad. Pero, al mismo tiempo, es sumamente respetuoso con la libertad humana. Su plan amoroso es la mejor opción, la más respetuosa con la dignidad humana; aunque siempre es una propuesta, nunca una imposición.

Javier Velasco Arias
http://humano.ya.com/javier-velasco/
http://jvelascoa.blogspot.com/

divendres, 30 d’octubre de 2009

Creación vs. Origen del Universo


Uno de los errores más frecuentes al hablar de la Creación o del origen del Universo es confundir ambas cuestiones y, consecuentemente, acabar sin saber de qué estamos hablando. Son dos realidades emparentadas, si queremos complementarias, pero se corresponden a dos perspectivas distintas.

Cuando hablamos de Creación estamos utilizando un lenguaje religioso. Estamos aceptando que existe un Creador. Mientras al hablar del origen del Universo, nuestro referente es la ciencia. Son dos planos diversos, lo que no significa enfrentados. La mayoría de creyentes formados comparten uno y otro. Pienso que muchos de los desencuentros entre ciencia y fe son consecuencia de confundir ambos planos, por unos y por otros.

La Biblia no responde a la pregunta: «¿cómo o cuándo se formó el Universo?» La respuesta le corresponde a la ciencia. Es la ciencia la que estudia el cómo y el cuándo. La comunidad científica habla mayoritariamente del origen del Universo como el instante primigenio en que después de una gran explosión –¿el Big Bang? – apareció toda la materia y toda la energía que hay actualmente en el universo. No intento dar una clase de cosmología, entre otras cosas porque es un tema del que no soy especialista. Simplemente busco diferenciar la respuesta de la ciencia y la de la fe.

En la Palabra de Dios hayamos respuesta a otra pregunta distinta, insisto no enfrentada a las anteriores cuya contestación corresponde a la ciencia. La comunidad de fe se pregunta por el «¿quién?» es el artífice de la Creación y el «¿porqué?». La respuesta es presentada de una manera sencilla, principalmente en dos textos del primer libro que encontramos en la Biblia: Gn 1,2-4a y Gn 2,4b-25. El primero nos presenta la creación del mundo, a partir del caos original, en el marco de una semana: el culmen de esta creación es el ser humano, hecho hombre y mujer a imagen y semejanza de Dios; es un texto que responde posiblemente a una fuente del s. VI a.C., y donde el autor sagrado responde a las inquietudes religiosas de su comunidad. El siguiente pasaje, aunque está después en el texto definitivo, la mayoría de estudiosos sitúa su origen, cronológicamente, antes (algunos lo remontan al s. X a.C.) El autor, guiado por el Espíritu Santo, muestra al hombre en el inicio del acto creador, y el resto de la creación responde a cubrir sus diversas necesidades. La mujer, en esta narración, goza de la misma dignidad antropológica que su compañero el hombre: es de su misma carne y de sus mismos huesos.

Lógicamente ninguna de las dos narraciones presentadas son científicas: no tienen, ni remotamente, ese interés. Y es algo, por otro lado, imposible con los conocimientos cosmológicos de la época en que se escribieron. Su único interés es religioso, teológico, existencial, comunitario. En la Biblia son las respuestas que hemos de buscar, no otras.


dissabte, 17 d’octubre de 2009

Presentació del llibre: «Pensar a la Universitat»


L'expresident de la Generalitat de Catalunya, Jordi Pujol i Soley, presenta el llibre «Pensar a la Universitat. Diferents professors universitaris opinen sobre el paper del cristianisme a la societat»

L'acte tindrà lloc el proper dijous 29 d'octubre, a les 20h., a la Nova Sala Edith Stein (València, 244, 4t pis, Barcelona).

També hi haurà una actuació del Cor Magister Arte-Pastoral Universitària, dirigit pel Sr. Manel Cabero.

Esteu tots convidats! Més informació...

dissabte, 10 d’octubre de 2009

Lectura orante de la Biblia



Una práctica que se desarrolló prioritariamente en los monasterios medievales se ha convertido en una de las formas más habituales de aproximarse a la Biblia por parte del pueblo cristiano: la lectio divina o lectura orante de la Palabra.

Después de un largo «ayuno» de la lectura, meditación y estudio de la Biblia en el mundo católico –E. Bianchi lo ha denominado: el destierro de la Palabra de Dios en la vida de la Iglesia y en la vida de los creyentes– el concilio Vaticano II (antes precedido, aunque de manera algo tímida, por algunos papas), abrió plenamente las puertas de la Palabra al Pueblo de Dios, sobre todo a partir de la constitución conciliar sobre la divina revelación Dei Verbum. Después de este evento, las intervenciones y documentos vaticanos, así como de las diferentes iglesias locales, han sido muchos insistiendo en la primacía de la Palabra de Dios en la vida de la Iglesia; lo último el Sínodo de los obispos, celebrado en Roma en octubre del 2008, sobre «La Palabra de Dios en la vida y en la misión de la Iglesia»

El camino recorrido es mucho, aunque aún insuficiente. La lectura creyente de la Biblia, hecha oración, tanto personal, como, sobre todo, comunitariamente, está posibilitando el encuentro dialogal con la Palabra de Dios. Cada vez hay más grupos que practican, por todos los lugares, muchas veces en las parroquias, y otras en casas particulares o en locales diversos, este diálogo con Dios, a través de su Palabra, y que está produciendo tan grandes frutos en las personas y en las comunidades.

La lectio divina se puede practicar de maneras muy diversas, con una gran libertad de espíritu y de formas. No obstante, presentaremos el modo más habitual, que hunde sus raíces en la lectura orante en los monasterios, adaptando y añadiendo un elemento más a los clásicos (lectio, meditatio, oratio, contemplatio [lectura, meditación, oración y contemplación]), la acción o compromiso cristiano.

La «lectura» responde a la pregunta: ¿qué dice el texto? Y consiste en leer el fragmento de la Escritura escogido de manera atenta, respetuosa; releerlo… con atención, sin prisas. Aquí cabe el contextualizar lo leído, conocer o recordar el género literario en que se escribió, el contexto histórico y cultural, etc. La intención no es de erudición, sino de interpretar el texto, aproximándonos lo más posible al contexto en que se escribió, para evitar las lecturas fundamentalistas. Los textos escogidos pueden ser los de la liturgia, la lectura continuada de un evangelio, alguna carta de Pablo, algún texto del Antiguo Testamento. Es importante organizar un «plan de lectura» y no la elección de los textos al azar.

En la «meditación» buscaremos ¿qué me dice el texto? Interiorizar lo que antes hemos leído, aplicarlo a nuestras vidas concretas, hacer que la Palabra resuene en nuestra existencia. No es tanto una labor intelectual como el dejarse «empapar» por la Palabra.

La Biblia es también, yo diría sobre todo, «oración». Lo que hemos leído y meditado se convierte ahora en un diálogo amoroso entre Dios y yo, entre Dios y la comunidad. La oración es la respuesta a la Palabra que he leído, que he hecho mía, que he interiorizado. Hay que hablar con Dios, pero, sobre todo, dejar hablar a Dios.

El ingrediente siguiente es la «contemplación» Es un paso más, después de la oración. Es un mirar a Dios y sentirse mirado por Él. Es experiencia profunda, íntima del amor de Dios, manifestado en su Palabra. Es sentirse «inundado» por Dios, rebosante de su amor.

Pero la Palabra de Dios es mucho más. Implica la existencia humana. Invita a la «acción», al compromiso. La Palabra de Dios que encontramos en las Escrituras no es letra muerta –ya lo hemos visto en los pasos anteriores– si no que es capaz de cambiar a las personas, a las comunidades, al mundo. La Palabra de Dios nos interpela; nos posibilita ver la realidad que nos envuelve con la mirada de Dios. Nos compromete en la construcción de un mundo más humano, más digno, más respetuoso con las personas y con el entorno, más en la línea del plan amoroso de Dios.

Verdaderamente «la Palabra de Dios es viva y eficaz» (Heb 4,12). El número cada vez mayor de grupos que se reúnen alrededor de ella lo evidencia. Y es que la Biblia entusiasma, es capaz de producir el «milagro» de la transformación de los hombres, de las mujeres, de los jóvenes, de los niños, de las comunidades...


Javier Velasco Arias
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http://jvelascoa.blogspot.com/

dijous, 1 d’octubre de 2009

Animació Bíblica de la Pastoral al CEP



El «Centre d'Estudis Pastorals de les Diòcesis Catalanes» oferta uns cursos de «Animació Bíblica de la Pastoral», d'iniciació tant a l'Antic com al Nou Testament, oberts a tothom.

* Antic Testament: els dijous, de les 5 a tres quarts de 7 de la tarda (començament: 1 d'octubre)
* Nou Testament: el dimarts, de les 5 a tres quarts de 7 de la tarda (començament: 6 d'octubre)

Més informació: http://cepastorals.cat/
CEP, c/ Rivadeneyra, 6, 3r – 08002 Barcelona ▪ Tel. 933 174 858

diumenge, 27 de setembre de 2009

Un sello del Primer Templo encontrado por una arqueóloga israelita


El equipo de la arqueóloga israelita Eilat Mazar ha descubierto en unas excavaciones en Jerusalén un sello, con caracteres hebreos arcaicos, perteneciente a la familia Temech o Témaj, citada en el libro bíblico de Nehemías (7,6.55), donde se narra la vuelta a Judea de diversas familias israelitas, después del destierro, en el año 537 a.C.

«Es un nexo entre las pruebas arqueológicas y el relato bíblico, al evidenciar la existencia de una familia explícitamente mencionada en la Biblia», comenta la arqueóloga.

dissabte, 26 de setembre de 2009

Animació Bíblica Santa Magdalena



Estem tots invitats a aquest encontre amb la Paraula, a:
Parròquia Santa Magdalena
Pl. Pare Miquel d'Esplugues, 1
08950 Esplugues de Llobregat

dissabte, 19 de setembre de 2009

La vocación en la Biblia



Ciclo de conferencias sobre «La vocación en la Biblia», a cargo del biblista Javier Velasco Arias.
Días: 21, 22 y 23 de septiembre de 2009, a las 5,30h. de la tarde
Lugar: Parroquia Sant Adríà: Pça. Església, 8 - Sant Adrià de Besos
(entrada libre)

divendres, 4 de setembre de 2009

Exégesis y hermenéutica


Los estudios actuales sobre la Biblia, con independencia de la fe (o la falta de ella) de quien los realiza, tienen un alto carácter científico. Las herramientas que se suelen utilizar en la exégesis son similares a las que se aplican a cualquier otro texto literario de la antigüedad: crítica textual, literaria, histórica, cultural, etc.

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dijous, 23 de juliol de 2009

Codex Sinaiticus, en Internet

Uno de los códices más importantes de la Biblia en griego, de mediados del siglo IV d.C., el Codex Sinaiticus, acaba de ser publicado en Internet. Es una muy buena noticia para todos los estudiosos de la Palabra de Dios. Las posibilidades que nos brinda Internet son inmensas para acercar la Biblia a todo el mundo, y ésta es un buen ejemplo.

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divendres, 3 de juliol de 2009

Lecturas fundamentalistas de la Biblia

Cuando hablamos de fundamentalistas y fundamentalismo inconscientemente nos vienen a la cabeza los excesos (a veces incluso sangrientos) de algunos grupos o personas relacionadas con el Islam, a partir de una lectura literalista del Corán. Aunque es de justicia precisar que Islam y fundamentalismo no son dos expresiones intercambiables; de hecho, la mayoría de musulmanes no se sienten identificados con estos grupos.


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divendres, 19 de juny de 2009

Clausura del año San Pablo

Librería Paulinas, Escuela de Animación Bíblica y Grupo Bíblico y Misionero
"Cinco panes y dos peces" invitan a la Eucaristía de Clausura del Año San
Pablo.

Más información aquí.

dimarts, 16 de juny de 2009

Encuentro-convivencia de grupos bíblicos

El encuentro consta de:
- "Filipenses 4: ¡Alegraos en el Señor!", una dinámica sobre san Pablo.
- Eucaristía.
- Comida (cada uno trae la suya)
- Película comentada: "Pablo, de Tarso al mundo"

Se puede participar en todas las actividades o en las que se prefiera.


Animan: Rosa Ma. Jané, Javier Velasco Arias, Quique Fernández y Justino
Martínez.
Día: sábado 20 de junio
Lugar: Parròquia de la Miraculosa (c/ Consell de Cent, 110).
Hora: de 10 a 13:30h y por la tarde más actividades hasta las 19h.
Entrada libre.

dilluns, 25 de maig de 2009

Biblia y sociedad catalana


Vivimos en una sociedad en la que prima la laicidad, y esta realidad es algo positivo para la sociedad y también para la Iglesia. Ya el concilio Vaticano II subrayó, en la constitución sobre la Iglesia en el mundo actual «Gaudium et Spes», la justa y necesaria autonomía de las realidades temporales (n. 36). Una sana laicidad nada tiene que ver con la pretensión de mantener ciertos privilegios del pasado; pero tampoco con un laicismo beligerante, poco respetuoso con las manifestaciones públicas de lo religioso. Es en este marco en el que el intelectual católico ha de aprender a moverse, y a hacerlo con libertad. Más aun, ha de reivindicarlo como lugar propio, sin complejos.

En este contexto, ¿qué lugar ocupa la Biblia?; ¿qué palabras, qué gestos puede (debe) proponer el biblista a la sociedad actual, en nuestro caso la catalana?

La Biblia forma parte de nuestra cultura occidental. El arte, la cultura, incluso gran parte de nuestro lenguaje es incomprensible sin la Biblia. Muchos de los valores de nuestra civilización tienen su origen en el ámbito bíblico. La figura de Jesús de Nazaret sigue entusiasmando, continúa produciendo admiración en muchas personas, también entre los jóvenes.

Mi experiencia en grupos de animación bíblica, cursos, charlas, conferencias, etc. avalan la percepción de que la Biblia cuando se conoce, cuando se explica con pasión y con ciencia –las dos perspectivas se complementan– produce asombro, admiración, entusiasmo, despierta interrogantes… El último curso en la Universidad de Barcelona sobre «Jesús, un personaje histórico» (crédito de libre elección ofertado por el «Secretariat de Teologia a la Universitat»), que he impartido este año, me ha permitido, una vez más, el comprobar cómo la figura de Jesús llama la atención, impresiona también a las personas no creyentes. El número de alumnos/as fue algo limitado, pero aún así (quizás por eso) el curso ha sido muy interesante. El aprovechamiento del estudio fue muy similar en todos y todas, independientemente de su fe o su falta de ella. A la generalidad le impresionó la figura de Jesús.

No estoy intentando «pintar de rosa» la realidad que nos envuelve, nuestra sociedad. Sería un iluso. La situación, soy consciente, no es fácil. Pero sí estoy convencido que con una visión pesimista, derrotista… no hay nada que hacer. Ahora estamos conmemorando los 25 años de la muerte del gran teólogo del siglo XX Karl Rahner. En su obra «Oyente de la palabra» defiende que el ser humano es alguien abierto a la transcendencia, tiene «capacidad» de oír, de escuchar la revelación de Dios. Muchas veces he constatado esta afirmación. También en nuestra sociedad actual, en la sociedad catalana, las mujeres y los hombres tienen esa «capacidad». Nuestra tarea es descubrirla, alimentarla, potenciarla… Sin perder la esperanza, sin desalentarse. No es fácil, pero sí es posible.



Javier Velasco Arias
jvelascoa@gmail.com

dimarts, 28 d’abril de 2009

16 de Maig, un gran dia

Cliqueu en la imatge per saber a on heu d'anar.

dilluns, 6 d’abril de 2009

La Bíblia: ¿un libro o una biblioteca?

La primera ocasión que se utilizó el nombre de Biblia para referirse a los textos sagrados judíos fue en Alejandría (Egipto). Fue allí donde se hizo la primera traducción de los textos hebreos al griego, entre los siglos III y II a.C., conocida como “Biblia de los LXX” o “Septuaginta”. La expresión griega utilizada para darle nombre fue biblos, cuyo significado es: corteza de papiro; escrito; libro; documento; etc. De forma que esta palabra hacía referencia tanto al material en el que se escribía (papiro) como al documento en sí. La Carta de Aristeas, escrito judío (en lengua griega) del s. II a.C., es el primer documento que habla de biblos para referirse a la traducción griega de los LXX.

Ya en los primeros siglos cristianos, entre los Padres de la Iglesia (la Patrística), se hizo común utilizar el plural “los libros” (ta biblia) para hablar de la Biblia cristiana. De manera que el nombre que ha llegado a nosotros, Biblia, etimológicamente tiene el sentido de libros, colección de libros o biblioteca. Así que en esta primera aproximación, podemos afirmar que la Biblia es más una biblioteca que un libro; aunque actualmente estemos acostumbrados a verla, con frecuencia, encuadernada en un solo volumen.

La Biblia contiene un conjunto de documentos, escritos a lo largo de aproximadamente diez siglos y, por consiguiente, una literatura diversa. Pero la diversidad no sólo es consecuencia de la distancia cronológica entre los diversos libros, sino también por los distintos géneros literarios que reconocemos en ellos. En la Biblia encontramos historia, literatura sapiencial, épica, poesía, cánticos, novela, textos legislativos, profecía, plegaria, género epistolar, evangelios, apocalíptica, etc. Todo un elenco de géneros literarios; toda una biblioteca con obras literarias bien variadas. Este vasto legado literario y cultural ha dejado su huella indeleble en nuestra civilización occidental y europea. Es una realidad incuestionable.

La Biblia nos permite aproximarnos a una cultura, a un pueblo, a una religiosidad que tanta importancia ha tenido y tiene tanto en Oriente como en Occidente. Es una colección de textos considerados sagrados para un número importantísimo de personas, aún hoy en nuestros días. Aún actualmente su lectura, para muchos, resulta apasionante.

Pero, aun reconociendo que la Biblia es toda una biblioteca, tanto judíos como cristianos la consideramos, la vemos como una obra con un denominador común: en ella descubrimos el plan de Dios para la humanidad, su Palabra, su oferta de diálogo amoroso. Por esta razón hablamos de Biblia, en singular. Los diversos libros de la Biblia, todos ellos, forman parte del canon, es decir, son normativos para la comunidad de creyentes. En ella descubrimos la propuesta de salvación, de felicidad, de sentido para la vida. Y, por eso, hablamos de ella en singular, por su singularidad.

Esta doble perspectiva no es contradictoria; por el contrario, los dos enfoques son complementarios. Desde una perspectiva literaria y cultural, la Biblia es una valiosa biblioteca, donde podemos disfrutar de toda una riqueza de géneros literarios. Y, al mismo tiempo, descubrimos la revelación de un Dios que dialoga con la humanidad y se hace presente en medio de ella.

Javier Velasco Arias

Para más información:
jvelascoa@gmail.com

Beber de la roca

Actividades

Nueva colección de la Editorial San Pablo: Beber de la roca

dimecres, 25 de març de 2009

Primavera

Al Concurs Bíblic hem penajt un petit recull dels textos i les preguntes del Concurs del 2008. Les respostes les indicarem en uns dies, de moment aprofiteu i entreneu.

Ja estàn llestes les Activitats d'Abril al CCU. Escull!

dimecres, 18 de març de 2009

Noves activitats

Inaugurem la secció d'Activitats amb el Retiro bíblico pel proper dissabte 21 de març a la Parroquia de la Milagrosa.

I amb les activitats pel març al CCU.

divendres, 20 de febrer de 2009

La Bíblia: ¿un libro accesible para todos?

Ya comentábamos, en el artículo sobre el Sínodo de «la Palabra de Dios en la vida y en la misión de la Iglesia», cómo nuestro país está en la cola, con respecto a la mayoría de países occidentales, en la lectura y utilización de la Biblia para la oración, así como en cultura bíblica. Aunque la encuesta, realizada por la «Federación bíblica católica», constataba que los datos en la mayoría del resto de países no eran precisamente halagüeños.


Varias de las «proposiciones», que los participantes en el Sínodo han presentado al papa Benedicto XVI, se hacen eco de esta pobre realidad y buscan soluciones a la misma. Enumeraré algunos de los títulos de las «proposiciones», que nos proporcionan una idea de esta situación: «Palabra de Dios, matrimonio y familia»; «Palabra de Dios y pequeñas comunidades»; «Palabra de Dios y lectura orante»; «Catequesis y Sagrada Escritura»; «Formación bíblica de los cristianos»; «Animación bíblica y jóvenes»; etc.

Ya el concilio Vaticano II, en la constitución sobre la divina revelación Dei Verbum, recomendaba a todos los fieles la lectura asidua de la Escritura, recordando la máxima de san Jerónimo: «Desconocer la Escritura es desconocer a Cristo» (n. 25). Han transcurrido algo más de 43 años desde esta afirmación, pero aún no ha calado suficientemente en el pueblo fiel.

Este Sínodo ha subrayado, de una manera especial, la importancia de la lectura orante de la Palabra, sobre todo en comunidad. Y los asistentes, tanto obispos, como expertos y el resto de invitados al mismo, escucharon, con gozo, los primeros días del Sínodo, las experiencias sobre grupos bíblicos muy activos en diversos lugares del Planeta, de una forma más intensa en Latinoamérica y el Caribe, África y Asía; aunque no faltaron también algunos testimonios referidos a Estados Unidos y Europa. Estos datos fueron como un soplo de aire fresco del Espíritu. Parece que la situación va cambiando, aunque sea lentamente.

También en Barcelona, capital y provincia, así como en el resto de Catalunya, estamos experimentando este cambio. Constatamos el aumento de grupos bíblicos, de animación bíblica de la pastoral, de lectura orante de la Palabra, y un sinfín más de iniciativas en la línea de aproximación de la Biblia a todos y todas. Las personas que participamos de estos grupos nos sentimos interpelados por la Palabra de Dios, comprobamos que ésta es algo vivo, capaz de cambiar las personas y las comunidades, que responsabiliza socialmente...

Aprendemos a hacer oración con la Biblia, conscientes de que Dios nos habla a través de ella. Nuestra experiencia es que cuando alguien se encuentra, cara a cara, con la Palabra de Dios se entusiasma y experimenta su fuerza transformadora. Y compruebas, con admiración, que la aproximación a la Biblia no es algo exclusivo de los especialistas, si no que la gente sencilla, normal... es capaz de descubrir, de interpretar —incluso los textos aparentemente más difíciles— a partir de la vida y de la escucha orante de la Palabra.

La Biblia sí que es un libro accesible a todos y a todas. Nos lo hemos de creer, de comprobar, de proclamar y, sobre todo, de practicar.




Javier Velasco Arias està llicenciat en Teologia per la Facultat de Teologia de Catalunya i actualment està preparant el seu doctorat. Especialitzat en la Bíblia, és professor al Centre d'Estudis Pastorals de les diòcesis catalanes i a l'Institut Superior de Ciències Religioses de Barcelona. És autor de diverses publicacions sobre temes bíblics.